domingo, mayo 20, 2007

Déjate caer


Siento vértigo. Quiero caer al fondo. Ese fondo de penumbra, soledad y oscuridad ¿Qué diferencia hay entre la profundidad y la superficialidad? Lo superficial es ligero y leve. Es el escenario de tu personaje. Con las palabras hechas y los pasos marcados.


¿Para que vivir en esa levedad?, hay que renunciar a tus creencias, a tu ideología, a tus sueños. Ser un honesto hipócrita, un ganador de miserias. Mejor la profundidad, la oscuridad, la racionalidad. La razón.


Vivo sintiendo vértigo. No ese vértigo emparentado con el miedo de caer. Sino el real miedo de desear arrojarse, tal como lo describe Kundera. Ese deseo innato de caer. De fracasar, sufrir y no morir.


Siento dolor, ese que nace en el alma. Ese dolor que en el cuerpo va del estomago y se incrusta en la garganta. Ese que entumece los labios y moja los ojos. Te asfixia y te siega pero aún respiras y aún observas. Ese peso que te hace arrodillarte. Ese recuerdo que no te permite olvidar.


Al borde de un abismo, una grieta se acuesta sobre ti. Tú caminas al filo y das paso sobre paso. A veces te seduce pisar la profundidad. Miras el fondo y ya no tienes miedo. Te atrae y te llama. Balanceas tu cuerpo de atrás para adelante. Tus manos te dan el equilibrio y no terminas de caer. Vas y vienes. Equilibrio. Desamárrate los pies y deja que el cielo venga sobre ti. Solo déjate caer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz.

Leticia dijo...

Solo caemos cuando no queremos ver qué hay en el segundo piso.

Diegol dijo...

Yo caigo por convicción y nunca por accidente