Tengo tres amigas. Todas ellas hacen una novia. Una es ternura pura y un alma tan gemela que no me queda otra que compartir mi vida con ella. La otra mi maestra y guía de la seducción. Siempre atenta a mis malos pasos y a mis continuos errores de amor. Ella es mi lado fiel en el fondo. Y finalmente, mi amiga de sonrisa absoluta y la alegría de mis días. Un extraordinario reencuentro con esa felicidad que tanto extrañaba.Por otro lado, tengo muchos amores y todas juntas son lo que busco. Una es la incertidumbre personalizada. Nunca se, si me quiere, ama o desea, y a pesar de todo nunca se va de mi lado. A veces me busca, me mira, me seduce. Yo siempre caigo rendido con tan solo una pestaña suelta de ella. Nunca tendré nada con ella.
Hay otra que me ama sin redención. Con ella soy el malo de la película. El Némesis de la superheroina Yo soy el creador de la posibilidad, de la maledicencia, del desprecio sin voluntad. Entre más le digo que soy un hijo de una perra sucia, ella insiste con mayor fuerza en buscarme una salvación. Tampoco tendré algo con ella.
Después esta la linda niña de cintura indomable. La de las ideas lascivas y los retos imposibles. Con la que puedo hablar infinitamente en mi cama. A la cual dejaría dormir en mi hombro para siempre. La que deseo de lejos y a la que quiero sin distancias. No puedo tener algo con ella.
Finalmente, está la que me teme y me espanta. La terca y obstinada. La que me observa pero dice que no me mira. La que me ignora pero siempre me llama. La que me niega pero me sigue. La loca, mandona y obcecada. Ella siempre va en sentido contrario. Siempre contra el tráfico y contra la corriente. Me gustan los caminos sin ruta sin duda..
Mis tres amigas que hacen una novia, dicen que la primera es mala, la segunda arrastrada, la tercera imposible y la cuarta loca. Para mi: una es mi previsible perdición, la otra una ilusa enamorada, la siguiente una irresistible tentación y la ultima un incógnita irreproducible.
Camino con los pies al revés, con los brazos anudados, con la boca cocida y la cintura torcida. Camino con una sonrisa leve, la mente clara y los ojos felices. Camino solo, ya no corro y no se si quiero escoger.
