domingo, junio 15, 2008

Música de Cantina


Mi mano se aferra al vaso como único sostén. Estoy a un punto de caer pero ese vaso lleno de cerveza me sostiene y levanta. Trato de respirar el humo del cigarro para intoxicarme y me engullo la canchita con el fin de asfixiarme.

Me perdí en mis pensamientos. En mi frustración y en mi desconsuelo. Mis amigos desvarían como siempre entre el humor absurdo y el chiste grotesco, mientras yo veo como la espuma de la cerveza cae por el pico de la botella.

Dos ancianos, uno regordete cabello cano y otro chato con los bigotes de brocha, comienzan a hacer resonar una canción. El hombrecito de labios peludos saca a relucir sus grandes uñas con un punteo de guitarra, mientras el gordito de cabello blanco aflauta la voz en el inicio de la primera estrofa.

Cansado de llamarte, con mi alma destrozada, comprendo que no vienes, dice la canción. Una guitarra que canta y una que voz solloza. Yo sonrío y me embuto el vaso de un solo trago. Tiro la espuma contra el piso y tiro el vaso con fuerza contra la mesa de madera. Mis ojos se inundan pero mi mano levanta las lágrimas. Miro las botellas de la barra. Me recuesto contra el viejo respaldar. Disfruto la canción, me regodeo en mi tristeza.

Levanto mi vaso y propongo un salud. Por ella, digo. Mis amigos se ríen de mi homenaje. Yo abro los ojos y dejó atrás ese instante de desolación. Sigo conversando, riendo y disfrutando. No puedo explorar la tristeza pues puede ser un camino sin regreso.

Dos canciones de cantina que siempre me acompañaron:

"Cuando llora mi guitarra", cantada por los Morochucos
Cansada de llamarte
con mi alma destrozada
contemplo que no vienes
porque no quiere Dios.
Y al ver que inútilmentete
envío mis palabras
llorando mi guitarra
se deja oír su voz.
Llora guitarra
porque eres mi voz de dolor
grita su nombre de nuevo
si no te escuchó.
Y dile, que aún la quiero
que aún espero que vuelva
que si no viene mi amor
no tiene consuelo
que solitaria sin su cariño me muero.
Guitarra tú que interpretas en tu vibrar mi quebranto
y que recibes en tu madero mi llanto
llora conmigo si no lo vieras volver.







Otro clásico: "La Copa Rota" cantada por Feliciano:



3 comentarios:

Ezequiel Garcia dijo...

Combatamos la depresion con un depresivo.
Vivan la canciones de cantina, yo tb me rio de tu homenaje, yo me siento indentificado, yo tengo un blog, esto es spam.

http://regresoalimalahorrible.blogspot.com/

http://regresoalimalahorrible.blogspot.com/

peregrino dijo...

El trago y las tristeza son malas compañeras..... no hay nada mas que decir.

Nos leemos.

Ariel dijo...

te falto la cancion de valentin elizalde - la botella